Chantal Tolentino lleva los sabores de Santiago a las mesas de Miami
La chef dominicana, fundadora de Lota’s Kitchen, encontró en las recetas de su familia el punto de partida para una propuesta gastronómica que hoy ofrece servicios de catering en el sur de Florida.

MIAMI, FLORIDA.- Cuando Chantal Michelle Tolentino Lockward se mudó a Miami junto a su esposo, Joseph, comenzó a cocinar con más frecuencia algunas de las recetas con las que había crecido en Santiago de los Caballeros. No era parte de un plan de negocios. Extrañaba su casa, su familia y, como les sucede a muchos cuando emigran, también la comida.
Volvió entonces a los pastelitos y quipes de los cumpleaños, al pastelón de Navidad, al quiché de cebolla y maíz y al tres leches que recordaba de las reuniones familiares.
Con el tiempo se dio cuenta de que esos sabores no solo despertaban recuerdos en ella. Otros dominicanos que vivían en el sur de Florida también los extrañaban.
Así comenzó la segunda etapa de Lota’s Kitchen, el proyecto gastronómico que Chantal había creado años antes en República Dominicana y que decidió retomar en Miami en noviembre de 2025.
Una vocación diferente
Chantal nació hace 27 años en Santiago de los Caballeros, en una familia con una larga relación con la medicina. Su padre es el Dr. Américo Tolentino y su madre, Claudia Lockward, es interiorista. De sus abuelas y tías abuelas, en cambio, llegó una influencia que terminaría marcando su profesión: la cocina.
En su familia, cocinar estaba muy relacionado con recibir, atender y reunir a los demás. Chantal creció viendo esa dinámica y años después decidió convertir ese interés en una carrera.
Estudió Administración Hotelera con concentración en Alimentos y Bebidas en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), donde posteriormente cursó una Maestría en Food Service Management.
Durante esos años fue sumando experiencia en distintos espacios de la industria. Pasó por Camp David Ranch y Hodelpa, además de proyectos como Limón Culinario, junto al chef Alberto Morel, y Acasa y Ajüala, junto al chef Saverio.
También vivió durante un año en Nueva York, donde continuó su formación práctica dentro de la gastronomía y tuvo experiencia vinculada al entorno profesional del chef español José Andrés.
Ese recorrido es importante para entender lo que hoy hace con Lota’s Kitchen. Aunque la marca tiene una fuerte carga familiar, Chantal no llegó al catering únicamente a partir de las recetas de casa. Detrás hay formación en alimentos y bebidas, experiencia en cocinas profesionales y conocimiento de la operación de un negocio gastronómico.
De cocinar en casa a crear un negocio
Lota’s Kitchen apareció por primera vez en 2019, cuando Chantal todavía estaba en la universidad.
Necesitaba generar ingresos mientras estudiaba y comenzó a vender comida desde su casa. Ella misma describe aquella etapa como “el joseo”, una expresión muy dominicana que resume bien esos primeros meses: trabajar, resolver y buscar la manera de salir adelante.
Familiares y amigos fueron sus primeros clientes. Después llegaron las recomendaciones. Sin demasiada promoción, el proyecto comenzó a crecer y terminó ofreciendo catering para actividades privadas en Santiago.
Hasta el nombre tiene su propia historia. “Lota’s” viene de una etapa de su adolescencia y está relacionado con el apodo “Chantalota” y con su mejor amiga del colegio, que también se llama Chantal.
Su carrera profesional, mientras tanto, siguió avanzando. Uno de los trabajos que más amplió su visión de la industria fue su paso por Equipan. Allí trabajó en consultoría para proyectos de hospitalidad y restauración y participó en procesos que iban desde desarrollar un menú hasta conceptualizar restaurantes y diseñar cocinas para hospitales, panaderías y otros negocios.
Fue una experiencia distinta a estar detrás de los fogones. Le permitió conocer lo que sucede antes de que un restaurante abra sus puertas y entender aspectos relacionados con concepto, operación, distribución de espacios y experiencia del cliente. Ese conocimiento es parte de lo que ahora aplica a su propia empresa.
Empezar otra vez en Miami
Cuando Chantal emigró a Estados Unidos, Lota’s Kitchen quedó atrás por un tiempo.
En Miami tuvo que adaptarse a una nueva ciudad y comenzar otra etapa personal. Paradójicamente, fue la distancia de República Dominicana la que volvió a acercarla al proyecto.
En noviembre de 2025 decidió probar. Preparó un menú especial para Thanksgiving, lo publicó en Instagram y comenzó a compartirlo entre conocidos. Las recomendaciones volvieron a funcionar como lo habían hecho años atrás en Santiago.
A partir de ahí, Lota’s Kitchen comenzó a tomar forma nuevamente, esta vez pensando en el mercado de Miami.
Su propuesta incluye catering para celebraciones privadas, actividades corporativas e institucionales, con una cocina en la que tienen especial protagonismo los sabores dominicanos y las recetas que forman parte de su historia familiar.
En este nuevo capítulo, la empresa ya ha realizado servicios para organizaciones y espacios como Univision, Chase Bank de JPMorgan y el Consulado General de la República Dominicana en Miami.
Para una marca que volvió a operar hace menos de un año, son experiencias que le han permitido comenzar a construir una nueva cartera de clientes y, sobre todo, probar su concepto fuera del círculo de familiares y conocidos con el que originalmente nació.
Una cocina que conserva sus raíces
Chantal sabe que Miami tiene una oferta gastronómica enorme y que el catering es un mercado competitivo. Su apuesta está en algo mucho más específico: combinar el manejo profesional de un servicio de alimentos con una cocina que conserve la familiaridad de los sabores dominicanos.
Para quienes crecieron en Santiago, algunos de sus platos tienen referencias muy concretas. Son los sabores de una picadera de cumpleaños, de una Navidad en familia o de una receta preparada durante años por una abuela.
Para quienes no son dominicanos, es también una oportunidad de acercarse a esa cocina desde una propuesta pensada para eventos y celebraciones.
A sus 27 años, Chantal se encuentra todavía en una etapa temprana de ese proceso. Pero llega a ella con una trayectoria poco habitual para una joven emprendedora: formación universitaria especializada, experiencia en restaurantes y hoteles, consultoría gastronómica y el aprendizaje que supone haber iniciado un negocio dos veces en dos países diferentes.
Lota’s Kitchen comenzó en la cocina de una estudiante universitaria en Santiago de los Caballeros. Siete años después, Chantal está escribiendo su segundo capítulo en Miami.
Y esta vez llegó con las recetas de su familia, pero también con la experiencia necesaria para convertirlas en empresa.






